sábado, 26 de mayo de 2018

Long and winding road


 La conexión es imposible. Lo que existe, cuando ocurre, es un apaño a medias, algo entre te quiero y no quiero estar solo, una trampa feliz, sólo casi feliz, en la que no gana nadie. Porque la conexión es imposible, juntar las piezas de ese puzzle, tu cabeza y la mía, la cuchilla del tiempo: transformarse es poner tierra de por medio, decir adiós, elegir otra vez corazón de repuesto. Y lloramos por eso. Damos gritos. Soñamos. Y culpamos al otro. Nos echamos la culpa. Maldecimos. Volvemos a jugar. Y de nuevo a la lona. Al final nadie más que uno mismo en esa casa triste que habitamos. Con el tiempo es más fácil, más agudo: cuesta dejar entrar, volver a ese momento de las presentaciones. Somos más uno a solas, sin nadie. Satisfechos así, o resignados. Y aunque a veces echemos de menos, ya no vemos a quién (sino sólo fantasmas), nos abrazamos a esa sensación como algo que nos queda de otro tiempo, sólo para jugar y sólo por un rato. Muriendo de la pena que ya no sentimos.

viernes, 25 de mayo de 2018

Love crash


 Si es amor va a pasarte por encima. Ni lo verás llegar. Será un "love crash". Va a sacarte los ojos, llenarte el corazón de pájaros relocos. Vendrá a ti como se suelta un lobo de la cuerda, igual que un vendaval de niños al recreo y habrá poco que tú ni yo ni nadie. Sólo dejarte ir. Ser con el aluvión, llover en lluvia fina y deslizarte hasta que acabe o mueras porque acaba...: lo demás son mentiras de heridos de guerra. 

Una magia sencilla


 Y de repente es otra vez el tiempo de cosecha. Y llueven hojas secas. Y bailamos descalzos. Y no queda un segundo sin llenar de tu cuerpo: se despliega la noche y duermes a mi lado. Estamos a un segundo de quedar en la historia, basta un sí, un mano a mano, una magia sencilla: tus ojos, nada más. 

 Que te quedes conmigo.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Ni frontera de piel


 Darte fuerte y a fondo por ese raja hambrienta de actriz porno que tienes. No quiero ni pensar lo que te haría. Clavártela mirándote a los ojos. Vaciarte de delitos y de faltas. Tenerte para mí como una cosa, una fulana turbia, un coche de carreras. Que no quieras salir a respirar de mi entrepierna. Y volver sobre ti, siempre contigo, como si fueras una fiesta de borrachos, aterrizar mi verga entre tus tetas pálidas, calientes, nuevas, sentir que no hay barreras, ni fronteras de piel, mi boca con tu boca con mis huevos como soles ardientes o volcanes de espuma... y dejarte llorar si estás llorando, soñar si sueñas, derramarte hacia dentro como un mar que se esconde con un rumor de insultos y gemidos, para que seas mi perra sin correa, todo lo que tú quieras, lo que me dejes ser y hacer de ti mientras aguante el cuerpo y a mí me quede verga con que ensuciarte el sueño.   

A la luz de las velas


Con Paula, en el restaurante, dice: 

- Ay, Carlos, estoy tan, tan cansada de hacerlo con unos y con otros; tipos a los que nada les importa, si te vas o te quedas: un triste revolcón y fuera. Y eso estaba muy bien, al principio. Pero empieza a haber algo, dentro de mí, algo como mujer, que se rebela... Siento que no quiero volver a ser de nadie más hasta que aparezca alguien que me valore. Odio pasar por muñeca de todos. Yo... ¡tengo un corazón!

- Todos tenemos uno. ¿Te has fijado en las pajaritas de los camareros? Son una locura...

- Mi corazón no puede más. Lo tengo lleno de agujeros y podrido. Estoy muerta por dentro. Muerta o casi.

- Bueno, la verdad es que el amor está sobrevalorado, Paula. Pero piénsalo, tienes un conejo, un conejito fino, pedrigrí...

- ¡Qué dices de un conejo!

- Quiero saber por qué me cuentas...

- ¡Qué has dicho de un conejo! ¡Mi conejo!

- ... saber por qué me cuentas todo eso precisamente a mí.

- Bueno, somos amigos... Yo pensaba que tú...

- Para serte sincero...

- ¿Para serme sincero...?

- Cuando me llamaste, enseguida imaginé que...

- Ay, no me digas eso.

- Sí te lo digo. Y claro. De pronto has empezado a hablarme de tu corazón y me he hecho un lío.

- ¡Lo hice porque pensaba que tú eras distinto! Que contigo podía ir más despacio, ser yo misma.

- ¿Qué he hecho para que pienses eso? ¿En serio te parece que yo...? ¡Tengo Netflix en casa!

- ¿Que tienes Netflix? ¿Y qué...?

- Pues, si no vamos a... a meter los caballos en la cuadra, yo...

- Creo que voy a llorar. 

-  Entonces espera a que me marche, que luego es un lío. 

- No puedo creer que me estés haciendo esto, Carlos, no, no...

- Eres muy guapa, Paula.

- Ahora me sueltas eso...

- Tampoco estoy diciendo que seas Natalie Portman...

- ¿Es tu manera de intentar arreglarlo? Sólo curiosidad...

- ¡Ah, jaja! Ya no sé ni de qué estamos hablando. ¿Entonces? ¿A tu casa?

- ...

- ¿Paula? Eso no serán lágrimas, eh... ¿Son lágrimas, en serio? Vale, olvida lo de Natalie Portman. Y en cuanto a lo otro, podemos ir a mi casa, si la tuya está manga por hombro o lo que sea. A mí no me importa.

- ME QUIERO MORIR...

- ¿Tiene que ser ahora?  

martes, 22 de mayo de 2018

Lo mejor de sí mismas


 Con Diego, en el Antico, dice:

 ¡Debería estar prohibido! Porque, vamos a ver, uno se da de alta en las redes sociales con toda la ilusión buscando al amor de su vida y ¿qué se encuentra? ¡Mentiras y más mentiras! ¡Selfies en picado y contrapicado! ¡Tú imagínate!  ¡Poses a contraluz! ¡Primeros planos! ¡Caritas! ¡Pero no, chicas, no! ¡Si eres un trol tienes que ser un trol!, ponerlo ahí, bien claro en tu perfil: "Soy un trol pero tengo otras cualidades". Y entonces puede que uno se lo piense. Pero claro, con el maquillaje y todo lo demás... Sin ir más lejos, hace poco en instagram vi el vídeo de una chica, una alemana... tocando la guitarra con una voz horrible, por otra parte, pero era preciosa. Y entonces empecé... claro, empecé a fantasear. Le escribiría. Tenía que ser mía, ¿sabes esa sensación como de amor que empieza? Bueno, la busqué en facebook. ¡Eeeeck! ¡Error! Tremenda... era una mujer grande, pero tan grande, chico... de cintura para abajo, todo lo que no dejaba ver en las fotos. ¡Imagina que llego a escribirle, Carlos, carajo! Y quedamos en un parque. Qué hubiera hecho si... No quiero ni pensarlo. Igual que el truco ese de colocarse las orejas debajo del pelo, luego las ves y llevan dos antenas parabólicas para escucharte mejor, como en el cuento. Debería haber una ley que exigiera fotos de carné para el perfil de red social, así, de frente y sin truquitos. Luego las hay que se pintan como puertas y a eso lo llaman "sacar lo mejor de sí mismas". ¡Ja! ¿Y la abuela vestida de Lolita? ¡Ésa es otra! ¡Lo que se dice pasar mercancía de contrabando! Así las cosas, ¿de quién es la culpa cuando las ves y quieres escapar? ¿Tuya? ¡Venga, hombre! Alguien tendría que denunciar toda esa basura de efectos especiales. Si eres fea, eres fea. Tendrás tu público. Pero no engañes al resto. Es de mal gusto. Además, chicas, ¡si antes o después se os va a notar! No tiene ningún sentido. Supongo que intentan enamorarte a tiempo, para que luego las aceptes tal y como... Yo qué sé, quién las entiende... 

lunes, 21 de mayo de 2018

Deshacer el abrazo


 Voy a quererte bien, ponerte un cielo, que todo lo que duele se nos quede pequeño y se pierda y se borre del recuerdo, llevarte de la mano contra un fondo de flores escarchadas, para que sepas/puedas ser mi dama y tu dueña y aprendas a bailar sin los zapatos sobre la hierba dulce del poema que haremos, como si nada más que sólo eso importara, bebiendo del amor, tú y yo, dos tontos, enlazados y eternos, respirando en el otro, tan seguros y a salvo que no logre la suerte deshacer nuestro abrazo...