viernes, 30 de junio de 2017

DELITO SI FALTAS, LA ENTREVISTA -PRIMERA PARTE-

Entrevistador (P): ¿Puedes definir tu página en pocas palabras y darme alguna razón por la que debería unirme a ella, apoyarla, compartirla?

Carlos (C): No es una página porno, espero que quede bien claro. Pero es verdad que tiene mucho que ver con lo sensual. Tiene que ver con los sentidos. Es como una invitación: pasa y sírvete lo que quieras.

P: ¿Y por qué precisamente contenidos eróticos?

C: Es que no son eróticos. Son sensuales. Es distinto. Y ni siquiera en todos los casos...

P: ¿Carlos Bonino es misógino?

C: En absoluto. No. Esa es una acusación que me hacen precisamente l@s machistas...

P: Pero no das tregua a las mujeres...

C: ¡Ellas a mí tampoco! Y de todas formas no doy tregua a nadie.

P: No suena muy convincente.

C: Mira, ellas no son lo que nosotros creemos. Y supongo que nosotros tenemos poco que ver con lo que ellas esperan. Lo único que hago es revisar todo eso. La idea de que está todo genial tal como está. Que ellas son una especie de angelitos y nosotros sólo unos becerros... Aunque algo de eso haya.

P: ¿Heterosexual?

C: Completamente. Aunque el día en que me de por comerme una polla no vas a ser tú quien me lo impida...

P: ¿A favor del colectivo “LGTB”?

C: Por supuesto. Esta pregunta no procede. Si todavía tenemos que andar discutiendo sobre ese asunto es que no hemos entendido nada, ni como sociedad ni como individuos.

P: Pero en tus relatos no sueles tratar el amor homosexual.

C: Porque no lo conozco de primera mano. Por esa única razón.

P: ¿Tienes novia?

C: La tuve.

P: ¿Qué pasó?

C: ¿Y a ti qué te importa?

P: ¿Buscas pareja?

C: Si me encuentra ella a mí...

P: ¿En qué te inspiras a la hora de escribir?

C: Siguiente pregunta. Pareces el gilipollas calvo de Página2...

P: ¿Autores favoritos?

C: Me gustaban Henry Miller, Knut Hamsun, Sherwood Anderson, Carson McCullers, Proust... ¿quieres más?

P: Dime tres más.

C: Pues... Walt Whitman (éste todavía me gusta)...

P: Te quedan dos...

C: No sé. ¿El Marqués de Sade? Lo digo sólo por joder.

P: Y uno más...

C: Luego.

P: De acuerdo. ¿Estás enamorado?

C: Definitivamente sí.

P: ¿Podemos saber su nombre?

C: No es una, son varias.

P: ¿Tienes un tipo favorito de lector?

C: Me gustan las lectoras.

P: Entiendo. ¿Escribes pensando en ellas?

C: No. Pienso en ellas después...

P: ¿Te gusta deslumbrarlas?

C: Me encanta deslumbrarlas.

P: ¿Te servirías de tu ascendiente para acostarte con alguna?

C: Por supuesto que sí.

P: ¿Lo has hecho alguna vez?

C: Alguna vez...

P: ¿Sin conflicto moral?
C: Ni siquiera entiendo qué quieres decir.

P: ¿Acostarte con lectoras no es algo éticamente reprochable?

C: A veces ellas me follan a mí, si eso me sirve de atenuante, Señoría...

P: Cambiando de asunto: ¿formarías una familia, si se diera el caso?

C: Mira, ésa es una pregunta... no lo sé todavía.

P: Lo digo porque en tu página pareces estar en contra de...

C: Yo no estoy en contra de nada en absoluto.

P: ¿Cuántos hermanos tienes?

C: Ninguno. Me hubiera gustado tener una hermana. Para espiarla. Y quizá poder follarme a sus amigas.

P: ¿Crees que tu forma de escribir tiene algo que ver con tu condición de hijo único?

C: Qué pregunta más coñazo...

P: ¿Puedes contestarla?

C: No tiene nada que ver. Salvo por el hecho de que tengo el ordenador para mí solo mucho más tiempo. Así que tal vez escribiría menos, si...

P: ¿Puedes definir a las mujeres con una sola palabra?

C: No.

P: ¿No puedes?

C: Digo que la palabra es precisamente ésa: “No”.

P: De acuerdo. ¿Algo que quieras decir a tus lectores?

C: Comprad el libro. Comprad el jodido libro. Compradlo. Soy muy pobre.

P: ¿Eres pobre?

C: Yo incluso diría que intensamente pobre.

P: Será una broma...

C: No, de verdad.

P: ¿Tienes casa?

C: Sí, pero está vacía. Me gusta comprar libros y helado de nata. Si los lectores no encargan Delito si faltas, tendré que seguir comiendo de lata...

P: ¿Acudes a señoritas de pago?

C: Ya no voy a putas, no. Antes iba. Ya no. Me encantan las putas, la mayoría son muy amables. Las he probado polacas, francesas, italianas, rumanas, vascas... Recuerdo una en concreto que me trató como a un niño. Fue muy tierno y creo que me enamoré.

P: ¿Estás a favor de la prostitución, entonces?

C: Ni a favor ni en contra. Qué manía con estar a favor o en contra de cada cosa.

P: ¿Entonces?

C: Siguiente pregunta.

P: ¿Cómo te gustan las mujeres?

C: Con que lo sean, me basta.

P: ¿No tienes un tipo preferido?

C: Aunque lo tuviera no te lo diría. Luego se enfadan las otras.

P: Hablemos ahora del amor, entonces.

(CONTINUARÁ)